lunes, 5 de septiembre de 2016

Leisure Suit Larry: Magna Cum Laude

Las portadas de los primeros Larry's son vistosas y originales
¿Qué puedo decir de la saga Leisure Suit Larry? Ah sí, fue muy popular durante  finales de los ochenta/mediados de los noventa. No alcanzaba la fama de las aventuras gráficas de LucasArt o de sus hermanados de Sierra On-Line (editora de videojuegos borrada de la faz de la Tierra) pero las historias y los personajes tenían carisma, al público le gustaban.

Al Lowe, el creador original, había parido a Larry Laffer como el arquetipo de "ligón de tres al cuarto" en la desesperada búsqueda del amor en las bragas de una bella mujer, siempre rodeado de situaciones que mezclaban picantez, hortería y humor rancio.




Pero ah, no voy a hablar de ese Larry, sino del penúltimo título de la saga: Leisure Suit Larry: Magna Cum Laude (suena a título de peli porno la verdad). Pero antes, un prólogo que haga de morralla:

La historia de cómo jugué a Magna Cum Laude empieza en casa de un "amigo" hace años, cuando era un adolescente ya veterano en asuntos onanistas... Dicho "amigo" tenía en su haber un juego "porno" heredado de su hermano mayor cual tesoro familiar. Dicho juego, valga la redundancia y la falta de recursos narrativos, era Leisure Suit Larry: Magna Cum Laude. Era la versión de PS2, y logré convencer a mi "amigo" de que me lo prestara.

Ya en mi guarida, encendí la consola y relamiéndome los labios inserté el disco como quien coloca plutonio en un reactor nuclear. Me hallaba extasiado y mi entrepierna palpitaba por el mero hecho de imaginar jamelgas tetonas en 3D. Pero ah, fue todo horror y decepción. Digamos que acabé devolviendo el juego a mi "amigo" y juré no volver a jugarlo (además de jurar no volver a ver a mi "amigo" por semejante intento de asesinato al prestarme Magna Cum Laude).

El horror. EL HORROR


Pero han pasado los años, lustros, y hace poco por circunstacias extrañas me encontré ante un desafío: una apuesta en la cual si se lograba pasar el juego al completo y desbloquear el más difícil de los extras, el sagrado truco de "Modo desnudo", se recibía como premio un par de jueguillos (entre ellos mi amado Tzar al que tantas horas dediqué durante mi infancia).

Entonces cometí una enorme imprudencia: acepté la apuesta y decidí volver a jugar Magna Cum Laude. esta vez en PC.


Revisando Leisure Suit Larry: Magna Cum Laude (¡al fin hijoputa!)

Describirlo es fácil: es una aventura gráfica en 3D (como el calavérico Grim Fandango) donde manejamos a Larry Lovage, fracasado estudiante universitario, enano cabezón perverso y sobrino del legendario ligón Larry Laffer. La premisa del juego es que ha llegado a la ciudad un concurso televisivo (vaya, ya hay dos juegos en la saga Larry que han usado el mismo argumento, no se han roto la cabeza a pensar los cabrones) donde el objetivo es cómo no, ligar con una serie de variopintas mujeres (y "mujeres"...) y conseguir una prueba que demuestre que has ganado su simpatía.

El premio final es una alocada noche de sexo. Ante tal idea nuestro protagonista no lo duda y se inscribe en el concurso.

A partir de ahí, tenemos que ir explorando las diferentes localizaciones de la ciudad de Walnut (que no son muchas) para agenciar dinero e items que nos ayuden a superar las distintas misiones y además interactuar con los personajes para progresar en la historia.

Hablando de progresar, las misiones no consisten en abrir un diálogo con un NPC para obtener información e ir luego recolectando objetos, sino en minijuegos...se tira la borda cualquier trazo de aventura conversacional y se convierte todo en un cúmulo de jueguicos rancios.

Toda la "jugabilidad" se basa en:

-Quick Time Event disfrazado de juego de baile.
-Quick Time Event disfrazado de juego de cócteles.
-Quick Time Event disfrazado de juego de trampolín.
-Quick Time Event disfrazado de juego de maquillaje.
-Quick Time Event disfrazado de simulador de sexo (sin sexo cómo no).
-Quick Time Event disfrazado de sesión Bondage.
-Quick Time Event disfrazado de clase de pintura al óleo.
-Quick Time Event disfrazado de Quick Time Event.

En su día los Quick Time Event de Heavy Rain eran considerados mierda (y así siguen). Pero Magna Cum Laude ya había dejado el listón más alto.


Claro está que hay más minijuegos: parodias de los antiguos juegos porno de la Atari 2600, el odioso juego de tirar la moneda al vaso, sesiones de FPS en forma de concursos de camisa mojada...sin olvidar al "simulador de conversaciones" que consistía en un cutre juego de manejar un espermatozoide esquivando iconos malvados y recogiendo "power ups" y de paso sudar del diálogo.

Si algo compartían todos esos minijuegos es que eran absurdamente difíciles y aburridos. Encima los que se suponían que eran para conseguir pasta no rentaba una mierda el esfuerzo para conseguir un par de dólares.

Ah sí, hay dinero en el juego, sirve principalmente para comprar alcohol y ponerte borracho (resultando más difícil superar algunos minijuegos, pero obligatorio para hablar con SOLO UNA CHICA EN TODO EL PUTO JUEGO) , comprar café y curarte la borrachera o agenciarte absurdos cachivaches que te facilitan algunos minijuegos. La principal manera de conseguir dinero es a través de los odiados minijuegos, pero el mejor método para forrarte es recurrir a una característica del juego: la cámara fotográfica. Con la cámara de fotos podías hacer fotos atrevidas de chicas posando o de algún que otro mostruo erótico y vendérsela a algunos NPCs dispuestos a pagarte por ellas. No había que hacer minijuegos, sólo pillar a una tía colocándose las tetas y correr hacia el pervertido más cercano para vender las fotos.

Otra moneda del juego son las escasas "secret tokens"/ficha secreta. Sólo se conseguían interactuando con todos los objetos del escenario o completando misiones. Sirven para comprar extras a un macarra hortera  (entre ellos el extremadamente caro truco de desnudar) o para saltarte algunas misiones (la única forma de avanzar rápido por el juego). En mi caso llegué a acumular alrededor de 500 fichas demostrando que hasta en los juegos soy un sucio tacaño.

Desperdiciar 1 hora de tu vida para juntar 15 secret tokens y comprar el dibujo de una pilingui, CONSUMISMO PURO Y DURO

Aunque lo que realmente me sacó de quicio eran los tiempo de carga. Los hay a patadas cada vez que abres una puerta, cargas una partida o inicias un minijuego, y por cada misión que se te asigna tienes que pasar por lo menos por cuatro tiempos de carga. En la versión de PC eran de alrededor de 1 minuto-2 minutos, pero en su día cuando jugué la versión de PS2 alcanzaba los 5 minutos de espera perfectamente, casi llegando al nivel de los juegos de cassette de los ordenadores de 8 bits.

Esto se traducía en que perdías perfectamente entre 5-15 minutos por cada misión que quisieras completar. Tiempo suficiente para prepararte un helado o llorar por lo absurdo de seguir vivo.

Los tiempos de carga consistían en su mayoría en poses de actrices de fotografía en los que se basaron los personajes. Es posible desbloquear más tiempos de carga, como si a uno le hiciera ilusión amenizar la espera.



No todo eran chicas picantonas, algunos tiempos de cargas eran coñas graciosas.



Aunque debo admitir que había algunas cosas buenas dentro del juego...
Los modelados de personajes se notaban que eran reciclados algunos de otros, pero estaban bien hechos, la banda sonora del juego era una colección de canciones de la ostia que merecían ponerse a todo volumen, los diálogos a pesar de estar ahogados por los minijuegos eran tremendamente graciosos, y muchos de los elementos a interactuar eran gags desternillantes.

El baile en el bar de homosexuales Spartacus parodiando "Tell me more" de la película Grease es posiblemente el momento más memorable del juego.

Aclarando cosas


Magna Cum Laude fue un videojuego que siguió un diseño con bastantes fallos. ¿A qué se debe que el juego pasara de ser una aventura gráfica a un montón de minijuegos basura con tetas?


Sencillo, a finales de los años 90/principios de siglo XXI Sierra Online, la productora y distribuidora de la saga Larry ( y de otros juegazos como Half-life por mencionar un ejemplo) pasaba por serios problemas financieros, incluso llegaron a maquillar cuentas para evitar la bancarrota. Aprovechando la situación la malvada empresa omnimillonaria Vivendi se agenció todo el material de Sierra, incluido licencias de los juegos.


Cuando se quiso crear Magna Cum Laude el plan era crear un juego 3D de aventura gráfica, con sus árboles de dialógos y demás mandangas del género. Pero como contó el diseñador jefe del juego, recibieron órdenes de Vivendi: al parecer consideraban que las aventuras gráficas estaban muertas (algo cierto, las aventuras gráficas por esas fechas andaban en declive) y lo que querían era un título que se alejara del estilo de los anteriores Larry's dedicado para jóvenes pajilleros de entre 19-22 años.


Entonces High Voltage Software, los desarrolladores del juego hicieron un juego picantón, rebajaron la edad del protagonista (el Larry original tenía casi 40 tacos, el Larry de Magna Cum Laude es un veinteañero) para que se identificara mejor con el público objetivo y como no pudieron hacer una aventura gráfica recurrieron a los minijuegos como gameplay ya que no había otra forma de dar acción. Intentaron suplir las carencias llenando de gags y chistes el mundo del juego (algo que los guionistas se curraron bastante).
Contaron con tiempo y recursos limitados pero lograron acabar el juego cumpliendo los plazos y sin errores. Luego metieron mandanga como que era una edición única a la que habían retirado la censura (en realidad nunca fue censurado) y publicidad de tías posando de forma sugerente (que siempre funciona, al menos conmigo).


En realidad sólo había un momento censurado en todo el juego: el miembro erecto de un mono onanista parlante. No tengo ni idea de por qué, supongo que para ahorrarse el modelar una polla simiesca.


Pero no sirvió de nada. Magna Cum Laude no se vendió muy bien, la mayoría de público potencial pasó del juego y los fans de la saga se quejaron de que se rompiera con el estilo anterior  en favor de uno peor.


Conclusiones (ostia ya era hora)


Creo que he dejado claro que en efecto, Leisure Suit Larry: Magna Cum Laude es una mierda, un mojón, una secreción rectal de las que irrita el forro del ano. Un intento de vender fácil que acabó en fracaso y de paso se meó en una base de fans. Todo lo bueno del juego fue sobrepasado por todo lo malo.


 Ante tal panorama diría que Magna Cum Laude supuso el último clavo del ataud de la saga Larry, pero se cometió la locura de sacar unos años despues 
Leisure Suit Larry: Box Office Bust el cual es todavía más malo y atroz que su predecesor (¡y sin desnudos!).  Si Magna Cum Laude era un zurullo,  Box Office Bust es un Kilimanjaro formado por heces de elefante.
Si sentís un cruel sentimiento por la vida humana  (como es mi caso) o simplemente queréis algo cercano a quedarse lobotomizado, podéis comprar este insulto de juego en la plataforma digital GOG para PC o si buscáis mayor masoquismo en algunas tiendas GAME se puede encontrar el juego en físico de segunda mano para PlayStation 2. También hay una versión de Xbox que desconozco cómo es porque el número de copias es tan escaso como el iridio.


Pero si lo que realmente queréis es una paja facil huid del juego, lo más recomendable es que busquéis porno por internet,
  aquí una sugerencia personal para adultos


Yo mientras me voy a jugar al Tzar, eso sí que es un juegazo.

lunes, 8 de agosto de 2016

Slaves to Armok: God of Blood Chapter II: Dwarf Fortress



Hummm, Dwarf Fortress..."Fortaleza enana"...Huuuuuuuummmmmmm...

Por si no tienes ni puta de qué es Dwarf Fortress, es un videojuego gratuito. Un videojuego de estrategia. Y rol. Y micromanagement. Y aventuras. Y rol (hay mucho la verdad). Y fantasía medieval. Y con enanos. Y con físicas muy realistas. Y mundos generados proceduralmente. Y toneladas de violencia. Y gráficos tan viejunos como los de los ordenadores de 8 bits. Más que gráficos, caracteres, letras de colorines. Y se juega sin ratón. Y es jodido. Tremendamente jodido.

Tremendamente adictivo.

Slaves to Armok: God of Blood Chapter II: Dwarf Fortress como se le conoce por su nombre completo es posiblemente lo mejor que he jugado en mi vida. Qué coño, es lo mejor que he podido instalar en mi ordenador, mejor incluso que el Windows Media Player. Es lo mejor que ha habido en internet junto al porno gratis.

Me encontré con Dwarf Fortress hará un lustro. Era un joven onanista que andaba quemando el novedoso Dark Souls varias veces ya que había fracasado una vez más en intentar lo que se dedicaban los chavales de mi edad: meter mano (y algo más) al prójimo durante una calurosa noche de verano. No tengo memoria exacta de cómo me encontré con Dwarf Fortress, sólo recuerdo que el día anterior estaba matando un espectro rojo y al día siguiente estaba jugando al modo Fortaleza, fabricando camas para una panda de borrachos barbudos.

Al principio me puse protección: usé un pack de gráficos para que se pareciera más a Pokémon Esmeralda

A pesar de que mis primeras partidas terminaban en muerte absurda, no sentí frustración. Me sentía como Nerón al mirar desde su balcón las llamas comerse los suburbios de la Roma imperial. Una panda de goblins entraba y pasaba por la piedra a todos mis enanos, una inundación a causa de torpezas arquitectónicas, una bestia olvidada que se aloja sin pedir permiso en mi comedor (incluyendo a los anfitriones como cena)... como el lema popular del juego: "Losing is Fun", perder es divertido.

Dwarf Fortress es como esa famosa pieza de la protoinformática que es el juego de la vida pero elevado al infinito y con personalidad. Resulta gracioso designar órdenes a tus enanos (mejor dicho, directrices que tus enanos obedecerán, o no) y verlos laboriosos intentando hacer un tunel en medio de una montaña donde se alojarán para beber licor de champiñones o comer gatitos.

Por supuesto no me detuve en simplemente buscar refugio a mis enanos. Los enanos en un principio son poco remilgados pero a medida que se acostumbran a vivir en fortalezas se vuelven más excéntricos y vanidosos. Hay que asegurarse de que tienen una fuente constante de comida y alcohol(los enanos comen hasta cadáveres de ratas, pero jamás les verás beber agua salvo si caen enfermos), proporcionarles habitaciones propias, camas, lujosos comedores, mascotas, un ejército que les resguarde de asedios e invasiones zombi, talleres donde trabajar, pozos...

Luego tenemos otra variante de juego, esa es el modo Aventura, que es ni más ni menos un Roguelike de los de antaño...salvo porque comienzas en un mundo random, sin meta definida salvo llenar la panza de tu aventurero con comida o no acabar convertido en alimento de algún troll. Lo mejor es que podemos interactuar con el entorno de formas muy complejas, podemos irnos al bosque a cazar titanes, charlar con los alocados NPCs que habitan el mundo o simplemente colarnos en el mercado de algún pueblo y robarles la comida. O mi favorito: ir a un pueblo a chupotear la sangre a sus habitantes y de paso jugar a la petanca con sus miembros amputados.

Las cavernas: esa fila de "t"s marrones son trogloditas con ganas de juerga. Debajo, esa arroba rosada es mi aventurera, una mujer araña vampiro-nigromante-espadachina que va a jugar a la extinción paleolítica

Obviamente el modo aventura es algo seco comparado con el modo Fortaleza, pero lo jugoso de jugar con un aventurero es que podemos explorar fortalezas que hayamos construido y abandonado, o fundar una propia y continuar la partida manejando enanos.

Oh sí, hay más cosas: hay un modo enciclopedia que nos permite estudiar los mundos que generamos al jugar (se puede ver desde los pasos de nuestros enanos y aventureros hasta las batallas que se han sucedido entre reinos), se puede construir computadoras mecánicas, castillos, matar reyes (para luego resucitarlos con nigromancia como esclavos), capturar dragones para luego domesticarlos, comerciar, llenar nuestra fortaleza de trampas tan hilarantes como un foso con un géiser de lava, montar catapultas y usar elfos como munición...Pero llenaría libros si tuviera que contar todo lo que hay. A decir verdad, ya hay gente que lo hace.

En fin, soy un enorme fan de Dwarf Fortress. Por supuesto que soy consciente de sus carencias: falta de un control más apurado e intuitivo, un diseño gráfico que permita discernir mejor lo que se ve en pantalla, corregir los bugs, la enorme brecha que supone usar de forma extensa el inglés (idioma no dominado por todo el mundo)...Pero eso no ha evitado que lo recomiende con fervor, ostias si he llegado al punto de copiar el juego en CDs y repartirlos a la gente por la calle animando a que lo juegue.

Casi se me olvida, sobre el juego "fuera del juego". El motivo por el cual sale este artículo hoy, a 8 de agosto de 2016 es porque hace diez años exactos Dwarf Fortress salió a la luz. Bay12Games es el estudio creador, formado los hermanos Tarn y Zach Adams que se tiraron años intentando hacer este juego, y a fecha de hoy lo siguen haciendo: Dwarf Fortress está en fase Alfa de su desarrollo, apenas llevan más del 40% de juego hecho.

Estos tíos son enormes (literalmente)

Si te atreves a jugar a Dwarf Fortress, puedes descargártelo por aquí:

http://www.bay12games.com/dwarves/

El juego es completamente gratis, sus creadores viven de donaciones por correo, Paypal, cheques y Patreon. Además, si donas y les facilitas una dirección postal te enviarán historias y dibujitos sobre el mundo de Dwarf Fortress como muestra de agradecimiento. Además cuenta con una buena comunidad de modders que se dedican a hacer más accesible el poder jugarlo y con una Wiki bastante completilla.


Si el juego ya tiene diez años y es la polla, imagina cuando tenga 20 años, será la hecatombe.

En serio, juégalo, cada partida que tengas será irrepetible.



¡JUEGA A DWARF FORTRESS CAPULLO!

miércoles, 6 de julio de 2016

Las barras de los cojones

Llevaba un tiempo sin escribir por aquí, pero llevo ya una temporada que encuentro muchas excusas para ello. Además me aburro.

El tema de hoy trata  de un elemento que nos hemos acostumbrado a ver desde hace tiempo en Internet: las barras de navegación de las páginas web.

Que encima, cada vez se han vuelto más común hacerlas grandes y con seguimiento de avance en página:



Hola barra de navegación...


No se ha quedado quieta la muy perra

Joder no solo ocupa espacio visual, sino que encima me pone nervioso. ¿No puede ser como la barra de reddit?

La barra de navegación de reddit es pequeña, discreta y fija para no tocar los huevos cuando miro el resto de la página



Luego tienes las versiones móviles que suelen ser aun más mierdosas que sus homólogos de ordenador, porque emplean dos barras para dar por culo el doble:

Tu puta madre

Tanto HTML5 tanto CSS para luego diseñar unos recuadros tan molestos como los pop-up de casinos online.

En fin, sólo quería quejarme, esta mierda me llevaba colapsando mis neuronas con pura irritación.

lunes, 18 de enero de 2016

Tarantino trae mierda guay...



Oh si, Tarantino ha llegado, con su mierda guay , mierda de calidad y todos recibimos con ansias coprófilas la susodicha mierda, como si de maná lloviendo del cielo fuera.

Y yo me incluyo
Ayer fui a ver en la Gran pantalla la repetida-hasta-la-saciedad octava película de Quentin Tarantino. Iba con un enorme cubeto de palomitas sabor salsa ranchera (el tremendo olor era tal que recordaba al gas naranja usado en Vietnam, osea un aroma de mi agrado), unas ansias brutales y la molesta compañía de un quejicoso caballero de cráneo muy pulido enfrente mía, que no paraba de quejarse de mi deglutir palomitero que acostumbro a tener como preludio a la película.

Tras solucionar las quejas del caballero reduciendo su cráneo a un mayor nivel de atomización con usando mi calzado y de forma discreta, pude contemplar cómo la pantalla se encendía, se sucedía una serie de anuncios cochambrosos para después comenzar con la peli.

Aviso: no quiero spoilear nada, pero tal vez veas un par de detallitos sobre la peli, pero son pequeñitos, chiquitiiiiitos, nada que no leas en la cartelera del cine. Por lo demás me he asegurado de no enseñar ningún elemento que destripe la trama entera, no te van a estropear la experiencia. Así que sigo...

Lo primero que veo son unos hermosos paisajes montañosos típicos de la zona de los Grandes Lagos de Norteamérica  donde  contemplo nieve por todos lados, y de esa espesa nieve surje un carruaje el cual se detiene ante una pila de cadáveres. Sobre dicha pila de cadáveres, se halla sentado, un negro con chaqueta azúl de oficial de caballería mientras fuma en su pipa lo que sea (opio, o carne recogida de la pila de cádaveres por qué no).

El negro alza la vista, descubriendo un rostro que en efecto es el de Samuel L. Jackson, y pide sitio en el carruaje.

Esta secuencia de escenas ya es un presagio: la peli es cojonuda porque sus personajes son cojonudos, y más si los pones en pilas de cadáveres. Qué coño, las pilas de cadáveres ya son buena señal de película exitosa (y si no mira todas las pelis del Holocausto premiadas).

El resto de la película es  mitad presentación  de los personajes (una panda de cabrones todos ellos) y después verles interactuar como en una novela de Agatha Christie, todos los personajes encerrados en un lugar atrapados por un clima desfavorable o que el asesino de turno anda suelto o ambas cosas como en Los ocho odiosos pero con resultados tremendamente graciosos.

y para que te hagas una idea del plantel de personajes, tenemos desde un cazarrecompensas engreído hasta un general sureño confederado (JODER UN GENERAL CONFEDERADO, ¿QUÉ CLASE DE PERSONAJE PUEDE SUPERAR ESO?), pasando por un paleto aspirante a sheriff, una rea de muerte y sin olvidarnos claro está de nuestro amigo el oficial de caballería negro. 

Por supuesto contaría más cosas sobre la peli pero a pesar que me chifla destripar pelis y sobretodo ponerlas a parir pero ah, me ha gustado, tengo en enorme estima a Quentin Tarantino y además la principal baza de la película es la sorpresa. Así que ya podéis ir yendo a verla en el cine porque es la polla

Abre tu boca de exclamación y deja que Tarantino te llegue a lo más hondo...