jueves, 8 de mayo de 2014

Asquerosos inmigrantes, deberíamos deshacernos de ellos

LOS INMIGRANTES SON ESCORIA

Vivimos en un país que atrae una enorme masa de inmigrantes, chupópteros malnacidos con intenciones oscuras en nosotros, los verdaderos ciudadanos patriotas. No saben respetar nuestras costumbres, e imponen su sucia y asquerosa cultura, y su irrespetuoso estilo de vida. Han traido el mal a nuestros barrios.
¿A qué se debe este iracundo ataque de rabia ante los inmigrantes? Pues todo comienza a partir de una anéctoca que me sucedió hace muy pocos días...


Estaba tranquílamente paseando por la calle, disfrutando del buen tiempo que hace estas últimas semanas. Los pájaros cantaban, la brisa acariciaba mi rostro, aspiraba el suave aroma de la primavera: si, era un hermoso momento el que disfrutaba.
Entonces distraido, acabé en lo más profundo de un barrio que me resultó muy familiar, pues antaño disfruté en mi infancia jugando y corriendo por estas mismas calles. Pero de eso fue ya hace muchos años.

Pero digo familiar porque, aunque fui capaz de reconocer el lugar, lo noté cambiante: ya no era tan esplendoroso como antes, ahora estaba grisáceo, enmugrecido y descuidado.
Algo había cambiado, no me gustaba el ambiente, no lograba acertar qué era exactamente, pero me sentía irritado. Así que decidí salir antes de amargar aun más los dulces recuerdos de mi antiguo hogar.

Me adentré por una callejuela, esperando atajar y salir lo antes posible, pero tuve un encuentro más que inesperado. Ahí estaban, cinco figuras erguidas, dichos dueños eran hombres sonrientes codeándose entre ellos mientras fumaban unos apestosos puros. Portaban maletines, iban elegantemente trajeados, llevaban relojes llamativos. Por su físico, sospeché que debían ser de otro país, pues su color no era habitual. Eran de piel más clara, y de pelo rubio.

Intenté pasar de largo, quería evitar a tan desagradable gente, pero me miraron, se dirigieron miradas de malicia entre ellos, y entonces uno se acercó a mí:

-Oiga tú, dame cinco euros. te prometo que te los devuelvo luego.- Sonó su asquerosa voz con su mierdoso acento. Ag, era un puto suizo. Le encaré, no iba a estar dispuesto a tolerar tal falta de respeto, no en mi país. Le contesté, de forma adecuada y respetuosa:
-Oye, no me andes mendigandome de esa manera dinero, no pienso darte un jodido duro desgraciado. Vienes aquí y carroñeas como el  buitre que eres, lárgate a tu puto barrizal y no vuelvas.

Sabía que iba a levantar reyerta. Pero tengo cojones más gordos y duros que dos petancas, y nadie me pasa por encima de la cara.
-Oiga tú, como no me des cartera te pienso ostiarte.

El guiri cabrón no se cansaba. Entonces cogí aire, le miré con furia, y grité:
-¡Atrévete mamonazo! Voy y os ostio a tí y a los perros de tus amigos so gilipollas mamón.

Entonces, se me abalazaron los cinco encima, todo fué caótico. Esquivaba las patadas cual guerrero ninja, soltaba ganchos y directos al estómago que habrían derribado muros. Logré arrancarle a uno de ellos su maletín, y se lo hundí en toda la cara como si de una cuña se tratara.

Pero cometí un despiste, uno de ellos se escapó, y aprovechó para coger su Porsche. Ví sus intenciones, pero no pude reaccionar, pues aún estaba sometiendo a los otros cuatro trajeados.

Entonces sucedió: media tonelada de deportivo impactó a más de 80 kilómetros por hora. Sentí escozor,luego un dolor horrible y agonizante en las costillas  y me desmayé.
Cuando desperté, estaba en el hospital. Por suerte, el impacto del coche no logró destrozarme ninguna costilla, pues soy un macho duro como el acero, pero me dejó unos buenos moratones.

Por eso escribo este artículo. Estoy cansado de esos inmigrantes que viene a nuestro país a quitarle el pan a la gente honrada para dárselo a sus familias en el extranjero. O infestar nuestras calles con sus salvajes costumbres. Cada día llegan miles y miles, desde sus Rolls Royces, sus yates, sus jets privados. Se pavonean con sus ridículos trajes de Giorgi Armani y Nike, infestan nuestros barrios con sus tiendas de productos electrónicos, no respetan nuestras tradiciones (aún más se atreven a decir que son "pintorescas" y las fotografían ¡sacrilegio!), se cargan nuestros negocios locales, imponen su cultura...

Han acabado con lo poco digno que quedaba en nuestro país. Son unos bárbaros canallas.

Por eso me he tomado la libertad de diseñar un plan para proteger nuestras fronteras y evitar su paso: un mapa situando las diferentes defensas para prevenir ser invadidos por inmigrantes


Como puedes ver, soy un cartógrafo muy habilidoso

En este mapa, he representado con diferentes colores los tipos de defensas  y su colocación en nuestra gloriosa nación:
-Rojo: en los pirineos se diseñará diferentes rutas para tener siempre a un equipo de helicópteros patrullas fuertemente armados vigilando desde el aire, dispuestos a reventar a tiros a cualquier gabacho o norteño que quiera colarse.
-Azul:  Es un ambicioso plan para crear una muralla de doce metros de alto y cinco de grosor con nidos de ametralladoras en lo más alto, procurando que nadie intente pasar por Portugal, seguro que esos maricas dejan pasar cualquier clase de escoria. También me he asegurado que en Gibraltar haya uno también: toda precaución es poca.
En naranja he dispuesto una linea de cohetes SAM antiaereos, combinandolos con patrullas de submarinos en color púrpura que impidan el paso naval. Esta buena combinación harán que las Canarias y Palma de Mallorca sean infranqueables. Además, en negro  he representado zonas altamente minadas con explosivos subacuáticos. Si te fijas bien, Palma de Mallorca (a la derecha del todo) está fuertemente protegida por mar y aire, es para evitar que lleguen alemanes a corromper a nuestra futura juventud patriótica.

-Verde :   he aquí la guinda del pastel, el Summum de la defensa anti-invasiones: una completa línea de fuego basado en versátiles cañones automatizados de gran calibre, con la capacidad de vigilar día y noche y de disparar tanto a embarcaciones como a vehículos aéreos sin descanso alguno salvo para repostar munición. 

En cuanto se cumplan, la entrada de guiris será nula, y acabaremos con el resto que quede dentro.

Soy todo un genio, ya no más guiris, ni culturas absurdas ni comidas asquerosas, volveremos a mejores tiempos. Seremos puros y superiores, purgaremos a nuestra sociedad de esas sabandijas asquerosas, nos libraremos de su fealdad.

Estoy seguro que mi idea será llevada a cabo es tan genial que puede que el Gobierno me contrate para ministro de Defensa.
Hoy, evitar que los inmigrantes siembren su decadencia, mañana, hacerles picadillo. Seremos los amos del mundo, viva España, ¡Muajajajajajaja!

En realidad, no tengo prejuicios xenofóbicos ante la inmigración, aún más prefiero tener más inmigrantes, sobre todo femeninas.



jueves, 24 de abril de 2014

La tauromaquia aburre

ASÍ QUE SE ME HAN OCURRIDO UN PAR DE CAMBIOS

Los toros, ese deporte estúpido, es un coñazo. En serio, ¿a quién le mola ver cómo un montón de mierda embutido en un traje de "luces" marcando su ínfimo paquete, y "armado" con una manta y una espada liquida de manera hortera a una mole cornuda y babeante a la cual han drogado y torturado para que muera con facilidad.

No, hay que meter cambios nuevos. Este deporte será para machos de piel endurecida y pocos escrúpulos. Fuera esas marujas y esos catetos retrógrados que suelen ser los públicos del ruedo, pues habrá sangre y visceras en todas las sesiones.

La idea principal es sencilla: igualar las condiciones entre el toro y el torero:

-Al toro no se le hará nada: saldrá a la arena lleno de furia y odio, sin cuernos cortados ni agotado, lleno de energía.
-El torero será lo que cambie radicalmente: irá desnudo salvo por unas botas de punta de metal, y sólo estará armado con  dos sables. Estos requisitos harán que sólo se unan los más avezados toreros, añadiendo una gran calidad al espectáculo taurino.

Así el toro y el torero estarán a la par, sin ropajes estúpidos y con dos armas punzantes cada uno. Y nada de asistentes y picadores. Sencillo, justo y muuuuuy divertido: empalamientos, decapitaciones, mutilaciones...
Otro factor a cambiar sería la plaza de toros: hacerla más grande y de color blanco para que se noten mejor las manchas de sangre. Sería hermoso: un coliseo lleno de masacre y emoción, ¡puro espectáculo!

Nada de mariconas, o se es un hombre o se va a llorar a otra parte


 Otros cambios que se me ocurren introducir mujeres en el ruedo (obviamente con el mismo equipamiento: sólo botas y unas espadas) a que demuestren que saben algo más que fregar. También añadiría otra variante para los días de fiestas especiales: un hombre, armado con una ametralladora de gran calibre y cien balas, debe enfrentarse a un ejército de 50 toros. 
¿Y por qué quedarnos ahí?: los San Fermines se harán con toros, toros que llevarán motosierras atadas a los cuernos para empapar de sangre y pasión al público. Luego los supervivientes tendrán derecho a matar un toro de la manera que quieran y comérselo a modo de recompensa por sobrevivir.
Hay un sinfín de posibilidades si eliminamos la moralidad humana.

Algún día la tauromaquia será un rito sagrado de verdad, no la fiesta lúdica pueblerina que es hoy en día.

Y se rendirá culto al Dios de las Becerras antes de cada combate
 

jueves, 3 de abril de 2014

Los animales: ¿tolerantes?

Los animales parecen tener una moral más comprensiva

la situación es así, hace tiempo un amigo me enseñó mientras comíamos un vídeo.  Normalmente  considero un sacrilegio que me interrumpan mientras como, pero decidí darle una oportunidad de vivir a mi amigo. Pues me prometió un vídeo un tanto repulsivo y a su vez curioso.

El vídeo consistía en un campesino rural desnudo, junto a una mula (recalco, mulo macho adulto) el cual se dedicaba a la estimulación del órgano excretor del animal por medio de su miembro viril. El mulo sin embargo, no opuso resistencia alguna ante el coito, aunque se mostraba frígido ante su acompañante sexual.

Al principio pensé que el mulo era fruto de una violación, pero el mulo no parecía narcotizado, y mostraba voluntad de total consentimiento. y además, documentándome en páginas de total veracidad, hay más casos de sexo entre personas y otras especies animales: mujeres y perros, gorilas y ancianas, incluso hombres y hamsters.

Y esto me lleva a pensar que los animales, que si ya se había demostrado que había homosexualidad entre los de su especie (por ejemplo los delfines, los perros...). Pero en este vídeo observé algo más que zoofilia, observé que los animales tienen una sexualidad más abierta:
toleran la homosexualidad entre especies diferentes. Vivimos en una humanidad donde despreciamos a los demás por su orientación sexual y por su raza. 

Nos espera una vida absurda y hueca, pues pocos animales se nos acercan, saben que somos intransigentes. Haz caso a los ecologistas: ama a la naturaleza, dale amor. Comparte fotos sobre lo justos que son los animales, protege a las ballenas, ten un romance lésbico con tu gato, disfrázate de perro y aprende a vivir desde su punto de vista, apoya los matrimonios zoofílicos, lucha por cerrar las plazas de toros. Igualdad para todos, sin importar si eres bipedo o cuadrúpedo o dónde metes tus órganos sexuales.

DI SI A LAS RELACIONES SEXUALES ENTRE ESPECIES


Hey chicos, ¿os apetecen unos "perritos calientes"?














Recuerda, no olvides subir muchas fotos sobre cuán idiotas somos y lo mucho que debemos de aprender de los animales, pues ellos están moralmente y éticamente más avanzados que nosotros. El mundo necesita muuuchas fotos de animales viviendo juntos en armonía. Cuélgalas en todas tus cuentas de Facebook, Twitter, Youtube y demás redes sociales desde el confort de tu casa.

 Es lo que necesitamos todos, propaganda barata pro-ecologista.

Y ahora me voy a saludar a la cacatúa del vecino, espero que le guste las nueces bien duras...




Odio cuando la gente publica imágenes  cursis sobre animales y comenta lo maravilloso que es el mundo animal y lo idiotas que somos por destruirlo


martes, 11 de marzo de 2014

Crónicas de mis actos sucios

Yo me considero una criatura de horarios nocturnos: siempre estoy activo hasta la madrugada, he sido maldecido con el insomnio, ese extraño fenómeno que me impide conciliar el sueño tranquilamente. Mi reloj biológico es así de extrafalario, no se él por qué de su desincronización, tal vez porque mi ADN tenga la mentalidad de un relojero suizo ebrio de coñac.
 Este relato comienza a las dos de la madrugada...


Me hallaba releyendo en mi cama a oscuras, iluminado por una vieja y desgastada linterna un recopilatorio de historias de Allan Poe bastante famoso: "Los misteriosos casos de monsieur Dupin". Ya había leído antaño este libro, pero aún me sorprendía y me hacía disfrutar cuando rememoraba "los crímenes de la calle Morgue".

Y fue, como el aullar del viento sobre tejado cochambroso, cuando escuché un escatológico mugido. Extrañado, miré a mi alrededor, me levanté de la cama y me asomé por la ventana. Contemplé el exterior de mi casa, y bajo la tenue y mortecina luz de la Luna observé a los árboles durante un rato. No había   ni siquiera brisa alguna  que meciera las ramas de los árboles. Entonces decidí volver a la cama y proseguir con mi lectura. Al cabo de un rato, volví a oír ese rudo sonido, solo que esta vez era más fuerte.
Aún más, sentí dicho rugido en mi cuerpo, logrando localizarlo: provenía de mi vientre, y ejercía una desmesurada presión sobre mi panza.

Hacía fuerzas un tímido pero insistente ardor descendiendo en mí, estaba claro: había completado mi digestión y era el turno de expulsar  los residuos de anteriores festines.

Así que me levanté, volví a abandonar la lectura y me dirigí a la salida de mi cuarto. Mi rumbo era simple, tan sólo tenía que dirigirme hacia el cuarto de baño, con el objetivo de librarme de tal descompositoria carga. Cuando llegué al inodoro, tuve la molesta tarea de levantar la tapa, haciéndome perder un tiempo precioso. Pero logré bajar a tiempo de manera elegante mis pantalones. Y posé sobre la fría taza del váter mis musculosas y endurecidas nalgas. Y comencé a depositar mis excrementos.

A decir verdad, me esperaba un proceso más costoso, pero fue breve y fluido(sobretodo mis descomposiciones), y no me costó limpiarme hasta alcanzar un nivel de higiene aceptable. Y como tengo por costumbre reposar tras haber excretado, me quedé sentado unos minutos. Pero entonces, empecé a denotar una extraña corriente en mi ano. Dicha corriente no surgía de mis cuartos traseros, sino que parecía ascender desde las turbias aguas que hace rato volví fegurrinosas. Burbujeaban emitiendo un opaco vapor. Un extraño olor me comenzó a llegar: olía a un familiar estupor...

De dicho aroma, logré paladear unos sabores que hace dos días había catado. Era salsa de chili verde, acompañado de frijoles con cochinilla y maiz. 

Entonces, me levanté, y contemplé cómo una extraña criatura se formaba a partir de mis heces. Se recomponía ante mis ojos a una velocidad espasmosa. No cabía en mi credulidad lo que estaba ante mí: era un burrito en su forma original antes de que fuera devorado, y se retorcía como una gigantesca anaconda. Era un burrito venido del mismísimo Averno.
Rezumaba guacamole y emitía sonidos guturales. No paraba de menearse y expulsar salsa de carácter ácido. Logró saltar y salir del inodoro. Reptó en dirección ante mí y acometió una embestida, pero me armé con la escobilla, y como si de una maza medieval se tratara, repelí su ataque. Pero el burrito logró partir mi escobilla, y maniobró para contraatacar. Cogió velocidad, se dirigió hacia mí escupiéndome más salsa. No tenía suficiente espacio para esquivar, pero recordé en ese instante que escondía una gran baza...

El burrito, que si hubiera tenido rostro tendría una profunda mirada de odio, saltó. Pero yo respondí: levanté mi enorme bolsa escrotal, y justo en el aire impacté mis bolas contra el burrito. Mi  endurecido vello púbico, como si de mil cimitarras se tratara, troceó al burrito en minúsculos fragmentos, dejándolo aparentemente inerte en el suelo. Pero a pesar del mortal golpe de testículos, los trocitos parecían desplazarse muy lentamente. Entonces recogí los pedazos, los arrojé al retrete pero no tiré de la cadena: el burrito se podría recomponer en las cloacas y volver en busca de venganza. Y dejé al burrito estancado en el fondo del retrete

Marché rápidamente a la cocina. Necesitaba algo que eliminara de una vez por todas la existencia del burrito. Cogí alcohol etílico, abrí el fregadero y agarré la lejía y limpiacristales y me dirijí  con prisa de nuevo al baño, sin olvidar de coger unas cerillas. Vertí todos los productos para crear un cóctel químico que pudiera acabar con la vida de semejante monstruosidad culinaria. Encendí una cerilla, y contemplé el fondo de mi improvisada marmita, el burrito se estaba recomponiendo, sólo necesitaba una docena de segundos para estar totalmente recompuesto.

Dejé caer la cerilla, y acto seguido  una imponente llama estalló rodeando el burrito, el cual comenzó a dar latigazos de agonía. 
"Yo nunca juego con la comida", susurré suavemente mientras contemplaba el fuego fatuo relamiéndose en el váter. En pocos minutos, sólo quedaba una fina capa de polvo negruzco flotando sobre el agua. Tiré de la cadena y regresé, definitivamente aliviado, a  mi lecho.

Hoy para cenar he tomado unos deliciosos filetes de ternera con curry. He llenado el agua de la cloaca con disolvente de pintura.
No quiero que se me incordie mientras defeco. Yo siempre estoy preparado para lo peor. Ningún residuo expulsado de mi recto me falta el respeto.


No olvides presentar tus respetos correctamente al "Señor Roca" y contactar conmigo mandándome un correo electrónico a quimerusblog@gmail.com

Cagar es un noble placer, pero no seas cochino,a veces hay que ducharse: las zurraspas más duras son difíciles de quitar sin jabón.